Última novela que estoy leyendo

Coltán (2008)  de Alberto Vázquez-Figueroa. Texto de la contraportada del libro:
ColtánEsta novela no se puede contar en diez líneas. En caso de que se pudiera hacer no merecería haber sido publicada. Quien tiene el ejemplar en sus manos, tal vez rodeado por otros miles de libros que también llaman su atención, puede hacer dos cosas: dejarlo donde está o dedicar un minuto y medio a leer su primera página. Si lo hace, lo más probable es que pase las próximas horas deseando acabar de leerlo, pero lamentándose por el hecho de que cada vez le queden menos páginas para llegar al final. Ésa es la gran diferencia entre leer una novela y “devorarla”. Un libro apasionante es como el sexo apasionado: se anhela alcanzar al clímax cuanto antes aun a sabiendas de que más tarde nos invadirá una sensación de profundo vacío al echar de menos el hermoso cuerpo que hemos estado acariciando. La gran desventaja del libro es que raramente se lee más de dos veces, mientras que el cuerpo de la persona amada continúa a nuestro lado. La ventaja de este libro se centra en que lo que cuenta es nuevo, diferente, fascinante e irrepetible. Leer la primera página de Coltán constituye un reto. Aceptarlo o no depende de estar dispuesto, o no, a dedicar ese minuto y medio a su primera página.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s